
Cuando las dificultades de coordinación, las tensiones o la pérdida de confianza se mantienen en el tiempo, un taller aislado puede resultar insuficiente.
Esta intervención comienza por comprender qué está ocurriendo y qué está manteniendo el problema, para definir un trabajo ajustado a la situación del equipo y recuperar acuerdos, coordinación y condiciones que permitan volver a trabajar juntos con mayor confianza.